997- PERDONEN PERO...

Estamos en los días que las mujeres quieren que los hombres comiencen a conquistarlas románticamente desde la mañana, que les ayuden a preparar el desayuno, que les ayuden a arreglar a los niños para que se vayan al colegio, que las lleven a almorzar a algún lado, que les llamen cinco veces durante el dìa solo para decirles que las aman, que las movilicen en un buen carro, y después de todo esto, tal vez... sean recompensados esa noche...

No hay garantía alguna de que sucederá, pero ellos no van a ser recompensados si no trabajan por ello...

Recordemos que antiguamente los hombres solo acostumbraban pedir, diciendo así: "Mujer, ¿estás lista o no?. No había preludios románticos.  El solo decía, "Tarzàn listo para Jane, ¿Jane lista? Bueno, comencemos" y eso era todo.

Hoy todo ha cambiado.  Ellas quieren que los hombres pongan las luces más suaves, que pongan olores en el cuarto, y que llenen de flores todo el ambiente... Los hombres dice, ¿Què le está pasando ahora a mi esposa?

Hombres: ¡Ahora ustedes tienen que trabajar duro para lograr conseguir lo que antes era de facto!

Hoy, la mujer ya no se deja seducir con chantajes. Ya no acepta presiones. El sexo ahora ya no es parte del contrato matrimonial. O te lo ganas o no hay nada. Así de simple...

Muchos hombres llegan a mi oficina quejándose que sus esposas "no les dan nada". Ellos están mal enseñados por sus padres a que no pregunten, que "tomen lo que necesitan". Eso era antes, caballeros. Lo he dicho y escrito varias veces. Era la Generación del Silencio... Hoy estamos en la Generación del Milenio. Y ustedes, hombres o varones, no pueden quedarse atrás.

O nos ponemos al dìa o nos quedamos sin nada. Punto.

Antes, las señoras se desvestían en el baño y entraban bajo las sábanas con unos camisones que les llegaban hasta el ojo del pie. Era una lucha poder sentir un poquito de piel. El momento era tan rutinario que no había preámbulos. Todo era directo. Al grano... Sin palabras. Sin cuchicheos. Sin murmullos. Solo movimientos extraños...

Hoy, ustedes tienen que empezar desde el lunes con unas flores. Martes, lavando los trastos. Miércoles cocinando al lado de ella. Jueves llevándola a almorzar tomados de las manos. Viernes abrazándola sin tocar nada. Sábado buscando quien cuida a los niños... Domingo... ¡Hurra, lo logramos! Si es que ella no tiene su "visita mensual"...

No se pudo, bueno, pero por lo menos lo intentó mi querido lector, por lo menos lo intentó. ¿Sabe què? La próxima semana empiece nuevamente. Quizá se lleve el premio... Y Dios mostrará una sonrisa de contento al ver sus luchas y esfuerzos por amar a su hija... Porque no olvide algo: Ella también es hija de Dios. No solo usted caballero...

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA NIÑERA Y SUS "BUENAS" INTENCIONES... (Parte 1)

DESATADLO Y DEJADLO IR. (Jn. 11:44)

PASAS Y MANZANAS