BAJO MANTENIMIENTO

Sè que este escrito puede inflar el ego de algunos hombres. Y puede lastimar el de algunas mujeres...
Pero debemos ser sinceros. Los hombres somos de bajo mantenimiento con relaciòn a las mujeres...

Estamos en època de aguinaldos. Todos andas felices porque la temporada de compras està en su apogeo... Familias enteras estàn visitando los centros comerciales y comiendo lo que pueden para aprovechar el tiempo fuera de casa.

Y quienes màs disfrutan la època son ellas. Las damas... Y, aunque es una temporada para andar contentos en familia, algunas o muchas parejas tendràn sus buenos encontrones, como decimos en Guatemala...

¿Por què? Porque los hombres, por ejemplo, ya saben lo que se van a comprar. Un par de calcetines, unos calzoncillos para reponer los que ya estàn gastados, quizà una camisa para combinar con aquel pantalòn que no ha usado, sus zapatos de tal color sin importar el estilo o la forma... ¡Listo!. Ya invertì mi aguinaldo. Ya tengo lo que necesito. Una bolsita del tamaño de sùper y ¡a descansar!

¿Descansar? Ni lo sueñes muchacho. Ahora empieza lo verdaderamente bueno...

Ahora le toca a tu esposa. Y ella no es de bajo mantenimiento. Ella es diferente. Prepàrate para andar de arriba para abajo por todo el centro comercial. Prepàrate para que se pruebe una y cien veces los mismos zapatos y tendràs que regresar dos pisos a aquella zapatería en donde vio los que realmente le gustaron hace tres horas...

¡Ah! y tendràs que sentarte en el piso mientras tus hijos juegan y reclaman por què mamà no sale de ese almacén donde venden ropa íntima de mujeres y en donde tù y yo tenemos prohibido entrar... Mejor llènate de paciencia porque seguramente despuès de un par de horas allà adentro, saldrá con una bolsa con algunas prendas ìntimas que tendrà que regresar dentro de unos dìas a devolver porque realmente no le quedaron o no le van con la ropa que pensaba contrastar...

Asì somos. Los hombres, mujeres, no necesitamos tanto andar para saber lo que necesitamos. No es que seamos conformistas. No. A muchos nos gustan las cosas buenas y finas. Pero cuando entramos al departamento de caballeros ya sabemos lo que andamos buscando y en un par de minutos terminamos nuestra lista de deseos...

Pero las damas son diferentes. Que si el color. La textura. El hilo. La forma de la cintura. Los botones son muy grandes o pequeños. El cuello parece pastel aplastado. Hay una arruga que se forma cuando me la pruebo. No es suficiente en "V" o el escote es demasiado apretado... Quiero ese color salmón pero no tan "encendido". Busco uno que tenga forma de gelatina pero no tan "aguado"...

En fin... Somos diferentes, gracias al Señor... Los hombres somos de bajo mantenimiento. Un hot dog con una soda y nos llenamos. Pasamos el almuerzo. Ella no. Ella necesita sentarse. Ordenar su plato con verduras y que no tenga mucha grasa. Querìa pollo pero ya cuando lo vio sudando manteca se le revolvió el estòmago y hay que salir de ese lugar ràpido antes que vomite...

¿Y el esposo..?  Si no entiende que la preciosa dama que es su esposa es totalmente diferente a èl... dudo que tenga una feliz navidad...


Comentarios

  1. Pastor Bendiciones por tan hermoso ministerio... quiso saber cual es su dirección, necesito comprar libros ("El invierno de los pastores") quiero regalarlo a unos colegas pastores de mi zona, bendiciones mi correo cisneros1632@gmail.com... por favor me gustaria contactarle.... Bendiciones

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