REGALOS Y HERENCIA
Génesis 25:5-6 “Abraham dio a Isaac todo lo que poseía; y a los hijos de sus concubinas Abraham les dio regalos, viviendo aún él, y los envió lejos…” ¡Qué insondables son los caminos del Señor! Debemos tener mucho cuidado con lo que le pedimos al Señor. Nos puede llevar por derroteros que nunca creímos que podíamos caminar. Como Pedro, creemos que nuestras buenas intenciones son firmes y verdaderas y no nos damos cuenta que hacemos precisamente lo que dijimos que no íbamos a hacer. Pedirle cosas, milagros, sanidades, prosperidad, hijos o matrimonio al Señor sin antes limpiar nuestro corazón y conocer a fondo nuestras verdaderas intenciones es hasta cierto punto peligroso. Han habido personas cristianas que han amado al Señor con todo su corazón. Han asistido por años a la iglesia, han servido en diferentes privilegios, incluso, han predicado la Palabra y han sido gentes con buenas intenciones hacia el Reino de Dios. Cuando de pronto, en su interior, nace un deseo intenso por pedirle un...