TIMOTEO Y LOS CORINTIOS


1 Corintios 16:10 “Si llega Timoteo, ved que esté con vosotros sin temor, pues él hace la obra del Señor como también yo”


Pablo es todo un hombre si se trata de hablar la verdad. No esconde ni sus debilidades ni las de otros. Es quizá por eso que es tan confrontativo con sus enseñanzas las cuales, como dijo Pedro, son difíciles de entender. Y, si eso fue así para Pedro, cuanto màs para nosotros que no entendemos ni pizca del lenguaje tan propio de Pablo y que además hemos sido influidos por nuestra cultura latina.


Èl conocía bien a los corintios. Estos eran un pueblo no solo cristianos, pero por sobre todo, eran orgullosos, presumidos, sectarios y muy seguros de sí mismos. Es por eso que sus cartas, de las cuales solo se conservan dos (se cree que las otras dos se perdieron no porque se perdieran sino porque quedaron en alguna iglesia que no querían que supieran lo que les había dicho en ellas), es bastante pragmático y a veces duro con ellos. Pero es que eso era lo que necesitaban para, como dice alguien, desaprendieran lo que sus filósofos les habían enseñado y conocieran las verdades del Reino de Dios.


Bien, como los conocía, después de escribir enseñanzas de largo alcance espiritual en los capítulos del uno al quince, llega al capítulo 16, o sea el final de su carta que es bien extensa. Todos hemos creído que no hay nada interesante que aprender en este capítulo pero no es así. Contiene muchas verdades dignas de ser estudiadas. 


Para empezar un poco de investigación, vemos que Pablo tenía un equipo de maestros de la Palabra a quienes èl les confiaba enviarlos a las iglesias que había fundado para que llevaran las Buenas Nuevas.  Es por eso que siempre aparecen nombres que conocemos por sus cartas. En esta ocasión, les dice a los corintios que su discípulo Timoteo les va a ir a visitar para predicarles algunos mensajes. Pero como los conoce bien, les pide o les advierte que no le vayan a tratar mal.  Recordemos que Timoteo era judìo por madre, pero griego por padre. Pero por sobre todo, era un poco enfermo del estómago. Eso lo sabemos cuando Pablo le aconseja que ya no tome agua (que en aquel tiempo no era potable, sino que tomara vino por causa de su estómago)  Eso nos hace ver que Timoteo era un hombre algo flacucho, sin brillo, sin prestigio y sin fama.  Fuera del ámbito de Pablo, no era conocido. No tenía nada de que presumir. Y, sabiendo que los corintios eran sectaristas y que tenían sus predilecciones por los predicadores famosos, les pide que lo traten bien, que no lo vayan a menospreciar ni a humillar. 


Aquí vemos como el amor de Pablo por sus ayudantes eran bien cuidados. Los cuida y los envía para que le sustituyan en algunos privilegios pero antes le dice a los que lo reciban que cuidadito con ofenderlos. Sencillamente porque los corintios ya tenían puesta su balanza y en ella solo cabían tres: Pedro, Apolos y Pablo. 


¿Se parecerá esa iglesia del siglo primero a la iglesia del siglo veintiuno? Estoy convencido que si, se parecen mucho. Especialmente en aquellas congregaciones en donde hay más de un culto los domingos. Habrá gente que prefiere cierto horario porque el que predica lo hace a su gusto, usa el lenguaje apropiado tipo Apolos pero otros prefieren el del hermano tal porque enseña bien bonito. A veces no se le entiende, pero suena bonito. Además es bien chistoso.


Tenemos que tener mucho cuidado con esos grupos que se forman en la iglesia.  Primero porque no fuimos llamados a calificar con nuestras opiniones a quien favorecer y a quien rechazar. Es doloroso ver como hay hermanos en las congregaciones que si no predica fulano de tal no van a escuchar lo que Dios quiere decirles. Es porque creen que el importante es el mensajero y no el mensaje.  Ya Pablo había amonestado a los cristianos corintios cuando les llamó la atención y les dijo: ¿Que es Apolos? ¿Que es Pedro? ¿Que es Pablo? No somos más que siervos del Señor que cumplimos nuestro llamado pero quien enseña, predica y revela es el Señor.


Entonces, querido lector: ¿Quien es su predicador favorito? ¿El Espíritu Santo que es el mismo Dios, o el guapo, el que tiene reloj Rolex, el que le hace reír y se burla de su esposa o su esposo?  ¿El que cuenta los mejores chistes y dice vulgaridades desde el púlpito que es donde sale la revelación de la Palabra?  ¿Cual es su respuesta? 


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