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TIMOTEO Y LOS CORINTIOS

1 Corintios 16:10 “Si llega Timoteo, ved que esté con vosotros sin temor, pues él hace la obra del Señor como también yo” Pablo es todo un hombre si se trata de hablar la verdad. No esconde ni sus debilidades ni las de otros. Es quizá por eso que es tan confrontativo con sus enseñanzas las cuales, como dijo Pedro, son difíciles de entender. Y, si eso fue así para Pedro, cuanto màs para nosotros que no entendemos ni pizca del lenguaje tan propio de Pablo y que además hemos sido influidos por nuestra cultura latina. Èl conocía bien a los corintios. Estos eran un pueblo no solo cristianos, pero por sobre todo, eran orgullosos, presumidos, sectarios y muy seguros de sí mismos. Es por eso que sus cartas, de las cuales solo se conservan dos (se cree que las otras dos se perdieron no porque se perdieran sino porque quedaron en alguna iglesia que no querían que supieran lo que les había dicho en ellas), es bastante pragmático y a veces duro con ellos. Pero es que eso era lo que necesitaban par...

¿SABES QUE, NICODEMO?

Juan 3:1 “Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemo, prominente entre los judíos” La Biblia muy pocas veces nos habla de la estirpe de sus protagonistas. Esto es así porque para la Escritura, lo más importante es darnos a conocer los hechos, milagros, portentos y maravillas de Dios, antes que el abolengo de sus protagonistas. Toda ella está llena de la Gloria de Dios para que no nos detengamos mucho en conocer las glorias humanas. De otra manera terminaríamos adorando a las criaturas antes que al Creador. Sin embargo hay escritos de los judíos que se ocuparon de dejarnos información de quienes eran esos famosos personajes que aparecen en las historias bíblicas.  Por ejemplo, el historiador Josefo que es lectura obligada a todo estudiante de cualquier escuela teológica nos informa de los sucesos que afectaron la tierra de Israel y que nos da luz para entender muchas de las profecías escritas sobre ese pueblo y que gracias al historiador nos enteramos con más claridad.  ...

QUITEN ESTO

Juan 2:16 “Quitad esto de aquí…” Si usted que me lee es un pastor, le voy a caer mal. Está usted advertido.  Porque una buena mayoría de cristianos están mal enseñados por sus pastores. Cuando alguno de los que se congregan con él nota que realmente se siente mal por los pecados en que vive sumergido, que se siente mal por sus vicios escondidos, de esas cosas feas que se hacen en oculto y que nadie ve, solamente el Espíritu Santo y el mismo pecador y le pide ayuda a su pastor, éste, ignorando las Verdades de la Escritura, lo primero que le dice es lo que se le ocurre: “ore, hermano”.  Cuando una hermana se acerca a su pastor para pedirle que hable con su esposo porque este que es diácono de su congregación le pega y la insulta en sus momentos de ira, el pastor muy campantemente le repite su mantra: “ore, hermana”  Y, lógicamente, cuando una señorita que ha caído en fornicación con su novio y que ambos son miembros del grupo de alabanza, le pide al pastor que le de un cons...

EL DILUVIO

Génesis 7:6 “Noé tenía seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra” Las gentes de la generación de Noé, estaban tranquilos. Vivían en un ambiente en el que no necesitaban hacer mayor cosa para pasarla bien.  El Señor hacía que de la tierra fluyera un vapor que regaba la tierra y ésta les producía suficiente alimento como para que ellos no se tuvieran que preocupar por sudar -como ahora nos sucede a nosotros-, para que en sus mesas no faltara el pan de cada día. Al no tener necesidad de trabajar para ganarse el pan con el sudor de su frente, esa generación se dedicó a gustar los placeres de la carne. Se divertían a lo grande. Comían, bailaban y se daban todos los gustos que pudieran soportar. El conocimiento de Dios no entraba en su ecuación.  Para ellos era natural que la tierra les diera todo sin necesidad de pedir. Allí estaban los alimentos. Allí estaban las verduras y legumbres que necesitaban para vivir muy quitados de la pena. Así fueron mu...

¿QUE HIZO PEDRO MIENTRAS TANTO?

Mateo 14:29-30  “Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús. Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó, diciendo: ¡Señor, sálvame!” Pedro, el Apóstol, reúne en un solo corazón todas las virtudes, defectos, emociones, sorpresas y muchas cosas más que todo ser humano es capaz de vivir, sentir y expresar. Pedro, el Apóstol a los judíos es impredecible. Hace cosas que creo ninguno de nosotros haría así porque si. Pedro fue un hombre valiente, valiente en extremo porque hizo cosas que pensó que no podría hacer.  Hizo hazañas de valor, temeridad y creo que si viviera en este tiempo, se tiraría en uno de esos aparatos que cruzan las montañas de los parques que tanto están abundando en nuestro país. O quizá tomaría una de esas tablas que usan los surfistas en las playas de Surf City y remontaría las olas más altas del mar con tal de sentir la adrenalina brotando de su interior. Así era Pedro. Pedro el galileo le llama en...

REGALOS Y HERENCIA

Génesis 25:5-6 “Abraham dio a Isaac todo lo que poseía; y a los hijos de sus concubinas Abraham les dio regalos, viviendo aún él, y los envió lejos…” ¡Qué insondables son los caminos del Señor! Debemos tener mucho cuidado con lo que le pedimos al Señor. Nos puede llevar por derroteros que nunca creímos que podíamos caminar. Como Pedro, creemos que nuestras buenas intenciones son firmes y verdaderas y no nos damos cuenta que hacemos precisamente lo que dijimos que no íbamos a hacer. Pedirle cosas, milagros, sanidades, prosperidad, hijos o matrimonio al Señor sin antes limpiar nuestro corazón y conocer a fondo nuestras verdaderas intenciones es hasta cierto punto peligroso. Han habido personas cristianas que han amado al Señor con todo su corazón. Han asistido por años a la iglesia, han servido en diferentes privilegios, incluso, han predicado la Palabra y han sido gentes con buenas intenciones hacia el Reino de Dios. Cuando de pronto, en su interior, nace un deseo intenso por pedirle un...

UN PEQUEÑO ERROR TEOLÓGICO

Mateo 22:21   “…Pues dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” Los que nos tradujeron las Escrituras para que todos tuviéramos acceso a ellas pusieron palabras en Boca de Jesús que no eran ciertas. No sabemos realmente si lo hicieron por ignorancia o por maldad. O quizá para justificar sus propias ideas. Una de esas posiciones es la lectura de este texto que llama mucho la atención por su significado político y social.  Pero se pierde una preciosa enseñanza que el Espíritu Santo desea darnos a nosotros que necesitamos aprender de Él.  Con razón Jesús, antes de ascender al Cielo, dejó dicho: Les enviaré al otro, al Consolador, Él los guiará a toda verdad. Y es eso lo que está haciendo al abrirnos esta porción de la Palabra.  Unos individuos se le acercan a Jesús para hacerle una pregunta con respecto a los impuestos que se debían pagar al César. Veamos un poco de contexto:  Los tres evangelios sinópticos afirman que interrogadores hosti...