NO FUE LA OFRENDA, FUE EL CORAZÓN
Génesis 4:3-5 “Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Caín trajo al SEÑOR una ofrenda del fruto de la tierra. También Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y el SEÑOR miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero a Caín y su ofrenda no miró con agrado” Casi siempre se ha enseñado que cuando estos dos hermanos presentaron ofrendas al Señor, no se agradó Dios de Caín porque le había llevado frutos de la tierra. Pero Abel le llevó lo mejor de sus rebaños. Puede ser cierto hasta cierto punto. Pero vamos a penetrar algunos recovecos de la historia de estos dos hermanos para sacarle un poco más de provecho a esta historia y de por qué Dios no se agradó de Caín. Para empezar, debemos saber que despues de la caída en el Huerto del Edén, los hombres empezaron a formar sus propios sistemas de sostenimiento. Caín tomó el camino de la agricultura. Abel tomó la senda de la ganadería. Ese fue el principio de estas dos indus...