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EL CORAZÓN DE JESUS

Juan 6:5 “¿Dónde compraremos pan para que coman estos?” Jesùs es sorprendentemente bondadoso. Nunca en todo su caminar por esta tierra se aprovechò de quienes le seguían.  Es cierto, los exhortaba, los guiaba y los enseñaba pero para que tuvieran el conocimiento de la Vida Eterna que èl vino a ofrecerles a ellos y a nosotros.  Pero nunca esperò nada de nadie. Se entregó totalmente a su ministerio y a cumplir su propósito de dar antes de recibir como le reveló a Pablo en algún momento de intimidad.  En este pasaje de sus señales como las llama Juan, Jesùs está a la orilla del mar de Galilea que en realidad no es un mar sino un lago, pero por su tamaño los habitantes le llaman mar. Jesùs está en la playa y la gente le ha seguido porque han visto las señales que ha hecho anteriormente en Galilea. Unos pocos por cierto. Había sanado al hijo de un oficial del rey, luego en el estanque Betesda sanó a un paralìtico que llevaba 38 años postrado.  Todo esto tuvo que hacer un ...

MIEDO A LA CONFRONTACIÓN

Gálatas 4:16 “¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?” No me puedo imaginar el dolor de Pablo cuando los gálatas lo rechazaron cuando llegó y les empezó a enseñar la doctrina correcta de la salvación según el Plan de Jesús que él había recibido. A esta iglesia habían llegado unos judaizantes a insistirles que la salvación era por obras, por circuncisión física y por obedecer la Ley de Moisés y sus ritos semanales, sus visitas al Templo y sus sacrificios anuales. Eso había menoscabado la autoridad apostólica de Pablo y los gálatas, a quienes les gustaba navegar en dos rumbos, habían caído nuevamente en los rudimentos de la Ley. Se habían apartado de la Gracia.  Cuando se entera Pablo de este cambio en el cual sus discípulos se habían alejado de la Verdad que él les había enseñado, se llenó de una profunda tristeza al ver la reacción de ellos cuando los corrigió.  Uno a uno se empezaron a alejar de él. Unas líneas antes les había escrito con palabras de a...

CRASO ERROR

Isaías 57:11  “¿No es acaso porque he guardado silencio por mucho tiempo que no me temes?” Tuve un conocido que fue un muchacho muy entregado al Señor. Era un joven muy educado, culto y muy espiritual. Lo conocí por varios años y siempre lo veía entregado al Señor, sirviéndole con sus dones musicales y proféticos. Hablaba tres idiomas. Español, ingles y francés. Cualquiera diría que ya tenía todo lo que necesitaba: Una buena carrera profesional (era profesor universitario), cristiano, joven y con un extenso conocimiento de la Biblia. Pero de pronto se fue enfriando en su servicio al Señor. Se empezó a alejar de la congregación. Perdió el ímpetu por su servicio en el altar y sus dones se fueron apagando poco a poco.  Todos en la congregación se extrañaron del cambio que se fue produciendo en su vida espiritual. Empezó a faltar a los cultos entre semana. Luego dejó de asistir uno que otro domingo alegando que su trabajo no le dejaba tiempo. Hasta que se ausentó por completo....

RELEYENDO AL PARALÍTICO DE BETESDA

Juan 5:5  “Y estaba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo” En Jerusalén hay un estanque o una piscina de once metros de largo por treinta de profundidad. Está rodeado de cuatro pórticos màs una puerta llamada de las ovejas. Allí había un hombre que hacía 38 años estaba postrado. Era un hombre que sufría por mucho tiempo una parálisis que lo tenía postrado  Lo primero que hace Jesùs con este enfermo es preguntarle algo que para cualquiera no es lógica: ¿Quieres ser sano?  La pregunta va directa al corazón de cualquier humano. Es una pregunta que golpea tremendamente la fe y el conocimiento de un enfermo no solo del alma pero también del cuerpo.  Por lo consiguiente, esta pregunta es para muchos de nosotros.  ¿Quieres ser sano?  Porque es un hecho que aunque físicamente estemos sanos del cuerpo, nuestra alma está enferma. Nuestro interior tiene pústulas del pasado que nos duelen en ciertos momentos.  Llevamos dentro de nosotros ...

NO TODOS QUIEREN

Génesis 24:8  “Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre de este mi juramento…” Es asombroso como muchas personas desprecian el mensaje del Evangelio. Uno no se termina de explicar cómo pueden haber personas que prefieren seguir una religión en vez de una relación.  Claro, estoy hablando como un hombre que no entiende del todo la naturaleza humana. Estoy expresando pensamientos puramente humanos porque yo andaba igual. Uno de mis profesores me acaba de enseñar algo que muchas veces pasa por alto en nuestra cultura latina: Que no somos nosotros los que buscamos a Dios. Él nos buscó a nosotros. Muchas veces decimos: “cuando encontré a Jesus…” pero no fue así. Él me encontró porque su Evangelio está lleno de historias y parábolas en donde nos enseña que éramos por naturaleza hijos de pecado. Éramos una moneda perdida, pisoteada por el pecado, humillados y tirados en la vera del camino de la vida llena de tierra, polvo, suciedad e inmundicias. Éramos la oveja perdida en los b...

ANOCHE ESTUVE PENSANDO...

Génesis 16:2 “Entonces Sarai dijo a Abram: He aquí que el SEÑOR me ha impedido tener hijos. Llégate, te ruego, a mi sierva; quizá por medio de ella yo tenga hijos. Y Abram escuchó la voz de Sarai” Como hemos visto en varias ocasiones, los cristianos tendemos a divinizar a los personajes que han escrito la historia de los tiempos bíblicos. Craso error.  Esas personas fueron gentes comunes y corrientes, personas con sus luces y sombras al igual que nosotros. Con sus fortalezas y debilidades. No fueron súper mujeres ni súper hombres. Fueron personas con sus virtudes y sus fallas. Uno de los episodios menos estudiado en la Escritura es la angustia interna que vivía Abram por la falta de un hijo. Todos los hombres habían tenido hijos, menos él y Sarai. Así, las cosas, imaginemos a Abram, de 75 años, en el territorio de Canaan, observando sus ganados, sus esclavos y toda su riqueza, con la vista perdida en el horizonte, pensando en qué ira a hacer con toda esa riqueza si no tiene un hijo...

IMAGEN Y SEMEJANZA

Génesis 2: 26  “Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” Bueno, vamos a ir al grano… Una buena cantidad de cristianos  que decimos creer en Jesús y que asistimos a la iglesia los domingos, cantamos coritos y leemos la Biblia, ignoramos lo que en realidad el Señor quiso decirnos cuando en Génesis le dio forma al hombre.  Incluyendo maestros de Biblia, pastores y líderes, ignoran lo que está escondido en esas líneas. Yo no pretendo pasar por sabio, solamente quiero compartir lo que el Señor me ha regalado para mi propia riqueza espiritual. Conocer estas cosas que “ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón de hombre y que son las que Dios ha preparado para los que le aman” es mi interés por buscar no solo su Presencia pero también su sabiduría que excede en mucho a la de los hombres. Esto que va a leer no lo enseñan en los institutos bíblicos. Primero porque incluyendo a los maestros que no saben en realidad lo que el Señor hizo c...