AHORA QUE ME ACUERDO...
Génesis 18:1 “Y el SEÑOR se le apareció en el encinar de Mamre, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día” Abram está sudando la gota gorda como se dice. En este episodio de su vida, este anciano está sentado fuera de su tienda porque el calor que está haciendo adentro es demasiado como para soportarlo. Por lo menos, afuera hace de cuando en cuando una brisa que refresca el ambiente. Abram está enfermo. Hace unos días se ha circuncidado con toda su gente por indicaciones del Señor. No es necesario entrar en tantos detalles fisiológicos para comprender el estado de ánimo de Abram. Su entrepierna está inflamada por la operación que se ha hecho al quitarse el prepucio para cumplir lo que Dios le ha pedido. El dolor debe ser insoportable. Está inflamado por la manipulación. Recordemos que en aquellos tiempos no había anestesia. La operación fue tan cruda como real y dolorosa. La hemorragia debió haber sido intensa. Todo el cuerpo está sufriendo esa ...