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EL DILUVIO

Génesis 7:6 “Noé tenía seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra” Las gentes de la generación de Noé, estaban tranquilos. Vivían en un ambiente en el que no necesitaban hacer mayor cosa para pasarla bien.  El Señor hacía que de la tierra fluyera un vapor que regaba la tierra y ésta les producía suficiente alimento como para que ellos no se tuvieran que preocupar por sudar -como ahora nos sucede a nosotros-, para que en sus mesas no faltara el pan de cada día. Al no tener necesidad de trabajar para ganarse el pan con el sudor de su frente, esa generación se dedicó a gustar los placeres de la carne. Se divertían a lo grande. Comían, bailaban y se daban todos los gustos que pudieran soportar. El conocimiento de Dios no entraba en su ecuación.  Para ellos era natural que la tierra les diera todo sin necesidad de pedir. Allí estaban los alimentos. Allí estaban las verduras y legumbres que necesitaban para vivir muy quitados de la pena. Así fueron mu...

¿QUE HIZO PEDRO MIENTRAS TANTO?

Mateo 14:29-30  “Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús. Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó, diciendo: ¡Señor, sálvame!” Pedro, el Apóstol, reúne en un solo corazón todas las virtudes, defectos, emociones, sorpresas y muchas cosas más que todo ser humano es capaz de vivir, sentir y expresar. Pedro, el Apóstol a los judíos es impredecible. Hace cosas que creo ninguno de nosotros haría así porque si. Pedro fue un hombre valiente, valiente en extremo porque hizo cosas que pensó que no podría hacer.  Hizo hazañas de valor, temeridad y creo que si viviera en este tiempo, se tiraría en uno de esos aparatos que cruzan las montañas de los parques que tanto están abundando en nuestro país. O quizá tomaría una de esas tablas que usan los surfistas en las playas de Surf City y remontaría las olas más altas del mar con tal de sentir la adrenalina brotando de su interior. Así era Pedro. Pedro el galileo le llama en...

REGALOS Y HERENCIA

Génesis 25:5-6 “Abraham dio a Isaac todo lo que poseía; y a los hijos de sus concubinas Abraham les dio regalos, viviendo aún él, y los envió lejos…” ¡Qué insondables son los caminos del Señor! Debemos tener mucho cuidado con lo que le pedimos al Señor. Nos puede llevar por derroteros que nunca creímos que podíamos caminar. Como Pedro, creemos que nuestras buenas intenciones son firmes y verdaderas y no nos damos cuenta que hacemos precisamente lo que dijimos que no íbamos a hacer. Pedirle cosas, milagros, sanidades, prosperidad, hijos o matrimonio al Señor sin antes limpiar nuestro corazón y conocer a fondo nuestras verdaderas intenciones es hasta cierto punto peligroso. Han habido personas cristianas que han amado al Señor con todo su corazón. Han asistido por años a la iglesia, han servido en diferentes privilegios, incluso, han predicado la Palabra y han sido gentes con buenas intenciones hacia el Reino de Dios. Cuando de pronto, en su interior, nace un deseo intenso por pedirle un...

UN PEQUEÑO ERROR TEOLÓGICO

Mateo 22:21   “…Pues dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” Los que nos tradujeron las Escrituras para que todos tuviéramos acceso a ellas pusieron palabras en Boca de Jesús que no eran ciertas. No sabemos realmente si lo hicieron por ignorancia o por maldad. O quizá para justificar sus propias ideas. Una de esas posiciones es la lectura de este texto que llama mucho la atención por su significado político y social.  Pero se pierde una preciosa enseñanza que el Espíritu Santo desea darnos a nosotros que necesitamos aprender de Él.  Con razón Jesús, antes de ascender al Cielo, dejó dicho: Les enviaré al otro, al Consolador, Él los guiará a toda verdad. Y es eso lo que está haciendo al abrirnos esta porción de la Palabra.  Unos individuos se le acercan a Jesús para hacerle una pregunta con respecto a los impuestos que se debían pagar al César. Veamos un poco de contexto:  Los tres evangelios sinópticos afirman que interrogadores hosti...

LOS AMIGOS DE JESUS (parte 2 y final)

  Lucas 11:5-6 “Amigo, préstame tres panes,   porque un amigo mío ha llegado de viaje a mi casa, y no tengo nada que ofrecerle…” Leer estas historias que están en la biblia, lo más normal para muchos de nosotros es que sean historias bonitas, apropiadas para enseñarlas en la Escuela Dominical sin darnos cuenta que Jesús enseñó para toda clase de personas… especialmente a los adultos.  Porque somos nosotros los adultos quienes tenemos que aprender de esas historias que, en labios de Jesús, no fueron simples historietas sino grandes lecciones que tenemos que atesorar y permitir que permeen nuestro corazón para hacer los cambios necesarios y podamos dar muestras que realmente somos sus discípulos.  En una ocasión Jesús dijo: “Ya no les llamaré mis discípulos, les llamaré mis amigos si hacen lo que yo les digo”. ¿Qué significado tienen esas palabras de Jesús para nosotros los del tercer siglo?  ¿Como entender lo que realmente dijo Jesús en aquellos tiempos del...

LOS AMIGOS DE JESUS (parte 1)

Lucas 11:5-6 “Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha llegado de viaje a mi casa, y no tengo nada que ofrecerle…” Dice la Escritura: El que dice que es amigo, debe actuar como un amigo.  Esta palabrita, el día de hoy está demasiado sobada, como decimos en Guatemala. Ya es una palabra que no tiene sentido. En mis años de escuela, allá por los años 60´s o 70´s, todavía podíamos pedir permiso a nuestra madre para salir a jugar con “nuestros amigos” en la calle frente a nuestra casa. Y a mi hijo varón le enseñé, después de hacer sus deberes en las tardes en casa, que saliera a jugar con “sus amigos” para que aprendiera a socializar y comportarse debidamente viendo la conducta de los muchachos que desde la acera frente a la casa le gritaban su nombre para que saliera a montar su bicicleta y hacer sus juegos con ellos.  En aquellos tiempos los amigos eran los amigos. Se enseñaban a sí mismos y bajo la supervisión de nosotros los padres, podían ellos aprender a vivir con l...