SI ERES HIJO DE DIOS
Mateo 4:3 “Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan…”
Creo que estamos ya en la etapa final de la vida de las grandes iglesias. No estoy hablando de la grandeza como resultado de santidad y consagración sino de la grandeza humana que los hombres le han impregnado a los templos que han dado en llamar Iglesia.
No es un secreto que los grandes imperios religiosos evangélicos de Estados Unidos como en Europa se están quedando vacíos cada domingo. La gente se ha cansado de escuchar platicas motivacionales de como alcanzar la prosperidad que sus líderes les prometieron desde hace años y ésta nunca les llegó excepto a unos pocos.
Y es que desde que el señor Rick Warren, un pastor californiano tomó la decisión de hacer un estudio de qué quería la gente para asistir a una iglesia sin ser molestada, se encontró con varias respuestas. Una de ellas, y la más importante fue que esa generación de gentes que decían creer en Dios y en Jesús, querían asistir a un templo en donde no hubiera símbolos cristianos, que no tuviera vitrales ni púlpitos tradicionales. Que su plataforma principal albergara músicos de moda, música gospel pero moderna, que los asientos fueran cómodos y que el pastor dejara el saco y la corbata como forma tradicional de vestir. Que en su lobby hubiera una librería bien surtida, una buena cafetería y un excelente parqueo para sus vehículos.
Y el pastor Warren se los dio. Construyó un auditorio para 10,000 personas, contrató al mejor grupo musical del momento y la gente empezó a llenar cada domingo sus instalaciones. A ese experimento se le llamó “Seeker Sensitive” o “el buscador sensible”. Fue allí donde nació el concepto evangélico que despues nos llegó a Latinoamerica: “Ven como eres”. Rick Warren se quitó el saco y la corbata y empezó a vestir con camisetas con dibujos modernos, zapatos tenis, gorra de beisbol y micrófonos de alta gama. Todo un showman. Y eso se les pegó a muchos de nuestros hermanos pastores tradicionales que lo imitaron.
El fenómeno ha llegado a su fin. Tanto Warren como sus seguidores de megaiglesias, se están quedando sin suficientes diezmadores y ofrendadores para mantener el alto costo de sus edificios y ministerios carísimos. Sus estilos de vida se están poniendo en peligro. Eso ya había sucedido años antes cuando la famosa Catedral de Cristal, como iglesia evangélica quebró y su edificio fue vendido a la iglesia católica por varios millones.
¿En donde estuvo el fallo? ¿Cual fue el error de estos pioneros de convertir la Iglesia de Cristo en un teatro para agradar a la gente? Primero que ofrecieron promesas falsas. Evangelio falso. Pláticas motivacionales de como alcanzar el éxito en el mundo que fue una falacia excepto para el pastor. La gente se cansó de no encontrar la Verdad que Jesucristo ofrece. Se cansaron de escuchar domingo a domingo lo mismo de lo mismo. Se dieron cuenta que sus vidas no cambiaban en nada. Que seguían siendo los viciosos de siempre. Que la palabra que escuchaban cada semana no les hacía cosquillas a sus almas que buscaban a Jesús y no lo hallaban en esos anfiteatros llenos de luces y de humo artificial. El lema “ven como eres” les puso en la realidad que seguían siendo lo mismo que eran. No había cambio en sus vidas espirituales. Se cansaron y empezaron a alejarse de allí y hacer sus propias reuniones en sus hogares.
El otro error fue más garrafal: Si eres hijo de Dios, puedes vivir como quieras. Ven como eres. No necesitas cambios. Dios te ama y eres su hijo. Por lo tanto, hermanita querida, si eres hija de Dios puedes acostarte con tu novio si eso es lo que deseas. Dios te ama. Ah, y si quedas embarazada, puedes abortar que Dios te entiende porque eres su hija y Él te quiere así como eres. Asesina de niños nonatos. No tengas pena ni culpa. Dios es Amor.
Si eres hijo de Dios, amado hermano, puedes hacerte todos los tatuajes que quieras que al fin y al cabo tu cuerpo se hará polvo cuando mueras. No te preocupes de tomar tus tragos del fin de semana porque eres hijo de Dios y puedes convertir tus cervezas en un motivo de gozo y alegría. Si eres hijo de Dios querido amigo, puedes tener dos mujeres que a Dios eso no le importa. El te ama y eso es lo importante. Y lo peor de todo: Si naciste hombre y con el tiempo te has dado cuenta que dentro de ti vive una mujer, no te avergüences. Dios te ama ya que Él así te hizo y no es tu culpa. De eso se ha cansado la gente. De que les digan que porque son hijos de Dios pueden vivir como quieran siempre y cuando llenen sus arcas.
Comentarios
Publicar un comentario