YO NO DAÑO A NADIE... (3a. parte)
. . . Así que elige la vida para que vivas, tú y tus descendientes. Deuteronomio 30:19
Esto va a doler... a los hombres, claro...
Porque este mandamiento es exclusivamente a los hombres. Le contaré como va la cosa: Moisés llama a los hombres que le acompañaban en el desierto camino a la Tierra Prometida. Y les da el mandamiento que el Señor le ha encargado. La historia comienza en el capítulo 29. Y, para terminar, Moisés les dice: A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros... Y les suelta la gran noticia. Escojan ustedes qué hacer para tener la bendición o la maldición. Ustedes eligen. Dios respetará su elección. Si ustedes creen que no dañarán a nadie con su elección... están equivocados. De su elección depende la bendición de su familia. O la maldición de la misma...
Esto nos enseña que Dios hace una separación en lo que se refiere a la casa. Es decir, separa la persona de la familia, la división de una persona del resto de la familia. Tal vez deberíamos recordar las palabras de Josué: "En cuanto a mí, yo y mi casa, serviremos al Señor." La separación es la esencia de la elección. Elegir la vida es independiente de todos los caminos que conducen a la muerte. Para llegar a ser obedientes a la Palabra de Dios es que nos separamos del resto de la familia. Elección requiere distinción. Dios nos elige a nosotros los hombres como cabezas del hogar. Y somos nosotros los responsables de cuidar del hogar. ¿Y como lo haremos? ¿Trabajando duro? ¿Sudando bastante? ¿Haciendo bastante dinero...? Creo que no. Porque Dios lo dice bien claro: Tú decides qué camino tomar. Y el camino que tomes definirá qué sucederá con tus descendientes... ¿Ya lo vio? Somos nosotros los que marcamos la pauta para que la vida, la bendición y la abundancia lleguen a nuestras casas. O la maldición, la pobreza, las deudas... la muerte.
Eso indica, mis queridos hombrazos... que usted elige qué quiere para su familia. Indica también que usted sí afecta a los miembros de su familia según sea su conducta. Sí afecta a todos aquellos que giran alrededor de su casa. Afecta su vecindario. Afecta al que le corta la grama de su jardín... Usted puede provocar un tremendo daño en la empresa donde trabaja. O puede proveer gran bendición. Usted elige ser de bendición o maldición. Sus descendientes disfrutarán de su elección. O llorarán. Usted elige. Las acciones de los hombres afectan las decisiones de Dios. Dios está esperando qué decisión vamos a tomar con respecto a nuestras familias, con respecto a nuestros descendientes. ¿Qué les queremos dejar? ¿Vida o muerte? Hoy es un buen día para tomar una decisión...
Sí dañamos a los demás. Los demás dependen de nosotros... Nosotros dependemos de los demás. Solo Dios es Absoluto. Y está observando qué escogemos...
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