EL PELIGRO DE NO OBEDECER
Génesis 33:18 “Y Jacob llegó sin novedad a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán…” Jacob… Ah, Jacob… no te diste cuenta de la tragedia que provocaste con tu desobediencia a los mandatos del Señor. ¿Que tenías que hacer en Siquem, Jacob? ¿Por qué, después de haber luchado con un varón en el arroyo de Jaboc no hiciste caso a lo que el Señor te había dicho? ¿Te das cuenta, hermano Jacob, que con tu necedad pusiste en peligro a tu propia hija en Siquem? ¿Reconoces que fue por tu culpa y necedad que Dina fue violada y abusada por Siquem al no haber obedecido al Señor? Además provocaste que tus dos hijos, Simeón y Levi cobraran venganza contra los de Siquem matando a toda esa gente y derramando sangre inocente por culpa de un solo hombre. ¿Que culpa tenían los del pueblo por lo que había hecho Siquem con Dina? Además, ¿que andaba haciendo tu hija conociendo a las mujeres de una raza que no era permitido conocer? ¿Por qué, con tu neceda...