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DOS CEREBROS...

Dos personas viviendo en una misma casa. Dos seres humanos que se aman. Se aman pero son tan diferentes entre sì... Ella tiene un cerebro que todo lo almacena. Es capaz de recordar eventos desde hace muchos años. Cuidado tratamos de engañarlas porque nos agarran desprevenidos y nos recuerdan algo así como... "pero eso no fue lo que me dijiste en aquel entonces..." O qué tal esta otra respuesta: "pero me habías dicho que habías ido con fulano de tal y en la reunión dijiste otra cosa..." Es la esposa. Tiene una memoria capaz de almacenar recuerdos desde el día que se casaron hasta la edad adulta. Especialmente los recuerdos que atañen al esposo. Recuerda el color de la ropa que llevaba el día de su boda. Recuerda el menú que disfrutaron aquella vez que usted vio a aquella mujer que hizo que el almuerzo se amargara.  Hasta recuerda el tipo de saludo que le hizo a la señorita que les atendió en la mesa del restaurante... "tan cariñoso que te veías..." Hace...

EXPECTATIVAS...

Me pidieron una cita para arreglar un problema que tuvieron. Era un matrimonio como todos... Solo que éste había rebasado la línea que nunca se debe pasar en una relación matrimonial: Pelearon con todo lo que tuvieron a su alcance verbalmente. Se dijeron cosas horribles y dañinas. Cada uno dijo lo que quiso y quedaron lastimados y heridos a más no poder. Cuando les escuché confieso que nunca pensé que una pareja que dicen estar enamorados, casados con todas las de la ley, con hijos y con buena posición económica, sobre todo, que ambos asisten a la iglesia y participan de privilegios, pudieran hablar ese tipo de lenguaje hiriente y maldiciente... Y aprendí mucho de ellos... Ninguna relación en el mundo es más importante que la que tenemos con nuestra pareja. Es el lugar en donde debiéramos tener nuestro mejor comportamiento, no el peor-   ¿No es irónico que podemos estar calmados y ser educados con extraños cuya opinión es irrelevante para nosotros y groseros y desagradables con ...

SANSON

La noche está cayendo sobre el cielo de Sorec y un drama se está desarrollando en una casa. Es un drama de pasión, de pecado y de temor. Dalila desea vencer al enemigo del pueblo filisteo. Es un hombre enviado por Dios con una fuerza descomunal para derrotarlos y ellos necesitan saber el secreto de dónde radica su fuerza... La sobornan para que logre su cometido. Sansòn, como todo hombre, no se da cuenta que está jugando con fuego. Y Dios dijo que el que juegue con fuego quemara sus vestiduras. Quiere irse pero no puede. Quiere renunciar a la pasión que lo consume pero su cuerpo se niega a obedecer. Quiere escuchar la Voz del Señor pero sus oídos se niegan a hacerlo... ¿Por qué se alzó esta mujer en mi camino? Lirio de Perdición... ¿Por qué he permitido que su perfume llegue hasta mí, e invada lentamente mi corazón? -se pregunta afligido- ella ha venido en nombre del dolor y yo vine a consolar el dolor sobre la tierra, ella es el pecado, y ella es la conquista de mi vida, y ¿no vine ...

LOS OLIVOS...

...El ensueño y el encanto de los cielos se vierte como una copa de perfumes sobre la tierra... la tarde tiene el alma de palio, el azul atenuado del espacio presiente la caricia tierna de las estrellas, nieves virginales, las nubes en el éter profundo magníficamente ebrios de luz, mueren los paisajes sin esfuerzo, la ternura equívoca de la hora lo envuelve todo en una complejidad extraña de caricias, la calma armoniosa de los campos saturada de efluvios de voluptuosidad... Las nubes en los cielos ornamentan el crepúsculo, con su gracia inmortal como grandes antorchas nupciales, esperando el paso de una prometida hacia el altar... las ondas del lago florecen de espumas como besos de labios turbados, cantan las ondas su canción azul, el llano verde enrojece en la púrpura del sol con una gracia ambigua de cisnes meditabundos... en el encanto precioso de la hora se ve la silueta de Jesus, marchando sobre el llano pensativo... en la plaza de los campos se diría una anémona de cristal, que ...

RENOVACION

En lo más alto de la peña se ve algo que se mueve... La vista no alcanza a definir qué es lo que tan inquietantemente se esmera en arrancarse: pedazos de pico y trozos de cuerpo. La sangre que mana de su arduo trabajo  silencioso salpica las rocas que rodean su escondite. Pedazos de garras caen sobre el abismo seguidas de plumas añosas y viejas que más parecen nubes que se desploman en la distancia y en el olvido... Hay un silencio sepulcral que pareciera que todo el ambiente está observando calladamente lo que está haciendo ese animal que atrae la atención de los astros... El sol trata de ocultarse entre las nubes grises que suben del mar a la distancia como para esconderse y no presenciar el terrible dolor que está experimentando ese ser que tan afanosamente se está arrancando las plumas, sus garras y su instrumento para cazar... El sol respeta ese instante que parece eterno pues no quiere avergonzar con su luz la desnudez que está empezando a aparecer en la majestuosa bestia q...

EXILIO

La isla está desierta. Las olas del mar embravecido chocan contra las rocas de la orilla en donde las gaviotas dejan sus nidos para aventurarse en el mar para buscar el alimento de sus crías. Nubes de espuma bañan la playa y la arena blanca que rodea el lugar hace más tétrico el espectáculo... El anciano está solo. Lo han exiliado a Patmos porque el Imperio romano no soporta a personas como él. Personas definidas que adoran a un Dios que ellos no conocen. Es un hecho que lo que no se conoce no se acepta. Y Juan adora a Jesus no importa quien lo entienda y quien no. En su soledad tiene tiempo suficiente para platicar con Dios. Eleva sus ojos al cielo en busca de respuestas a sus preguntas. No cuestiona la Voluntad Divina, solo espera que se le aclaren las ideas del por qué lo tienen así: solitario, abandonado a la Mano de Dios y extrañando a sus amigos y parientes. Las codornices vuelan sobre su improvisado lecho y las golondrinas azules y negras gorjean entre sí. En la distancia se...

LECCIÒN

El anciano está terminando sus días y no hay nadie que le acompañe. Ha sido un hombre de guerra. En cada batalla ha dejado jirones de su vida, así como dejó sin vida su hogar. El sueño de su juventud ahora espera el momento de tomar su lugar pero habrá que esperar a que llegue el tiempo señalado... Salomon recibirá el trono de Israel mientras David se prepara para terminar sus días en la tierra que lo nombró su rey... Pero está solo. Como el águila que en lo alto de la peña observa el horizonte y escudriña a través de las nubes y ve que la tormenta se agita a lo lejos. Las plumas de sus alas se mueven al ritmo del viento que amenaza con derribarla, mientras levanta la cabeza para resistir las primeras gotas de rocío que muy pronto empaparán todo su plumaje... Ni un brazo donde apoyar su endeble cuerpo. Ni un rostro donde verse reflejado. Ni una sonrisa que le ilumine el día. Así terminan sus días los que se entregan a la vida. Nunca pensó en el final. Siempre vivió el presente y se...

OCASO

Abajo, rumoroso el torrente, poblando la hondonada con el ruido de sus aguas tumultuosas y mugidoras que estrellándose de piedra en piedra, salpicaba de espumas los líquenes de la orilla y envolvía en una como gasa de niebla las florecillas azules y blancas que esmaltaban la ribera.  Los pájaros azorados volaban de una a otra orilla y los añosos árboles se inclinaban como para tratar de adormecer a aquel inquieto y rumoroso hijo de las arenas del desierto... A un lado y a otro, las alturas inmensas. Rocas como tajadas a cincel, hechas para nidos de águilas y serpenteando por las laderas abruptas, los senderos  abiertos por los tuaregs que caminaban con sus camellos cargados de mercancías... En lo más alto de una roca, en el pico enhiesto, a la sombra de un viejo árbol estaba un hombre. Inmóvil, confudìase de lejos con el tronco del árbol mismo. Era Moisés. Apoyado en su bastón de pastor del pueblo que liberò de sus amos egipcios, esperaba. ¿Qué estaba esperando? Esperaba e...

AGONÌA

Verdes prados tapizados por la hierba que se antoja como una alfombra de esmeraldas que brillan ante los tenues rayos de un sol que ya casi desaparece oculto por la bruma de la tarde... Un primer lucero brilla en la inmensidad del firmamento anunciando que pronto llegará la noche y las tinieblas cubrirán el ambiente. Los cantos de las torcaces cada vez màs se convierten en arrullos y en sus nidadas empollan sus hijuelos que buscan el calor del ala protectora de la madre. Todo se esconde para empezar a invernar durante la oscuridad para resguardarse de los depredadores nocturnos. Viejos árboles y añosos robles rodean el ambiente. Un farallón de piedra caliza rodea las paredes del camino por donde se ve la figura cansada y agotada de un hombre que, bajo el peso del dolor y la agonía parece que dentro de poco podrá caer en medio de las piedras y el polvo que lo rodean. Su cabeza canosa y su ropaje manchado de sangre indica que acaba de suceder una batalla. Al caminar y arrastrar sus can...

NO LLORES...

El tiempo es cierzo y la ilusión es flor, cuando pasa sobre ella la marchita.  Pasión de madre, loca y desbordada, amor de carne, dura poco, languidece, vacila y muere al fin... Callaban las aves, murmuraba la fuente, susurraba la brisa, clareaban los luceros en el cielo pálido y la noche apacible se poblaba de rumores cuando ella, la madre doliente y llena de pesar, dejaba el boscaje de su hogar mutilado por el dolor de su pérdida, aquel templo de amor entoldado ahora por el luto de la muerte... En aquel edén abandonado no quedó ángel custodio. Solo la virtud parecía sollozar tristemente en el fondo de aquel corazón herido por la soledad, el infortunio y la desesperanza... La muerte es como una tigresa que ha satisfecho su hambre. Después de dejar despojos de lo que necesitaba se aleja del entorno. Fiera saciada se retira al monte. Deseo satisfecho, hambre que se muere. La muerte también sufre muerte... El amor de la madre que llora y la pasión de la muerte desbordante de triu...